domingo, 28 de agosto de 2011

Crítica de Sebastian Basualdo para Suplemento las 12 de Pagina 12

@ o la lengua del amor

A través de un encuentro materializado gracias a la web 2.0, la obra Sum Sum indaga en el dispositivo de poder instalado tras la reina del momento: la web.



Sucede todo el tiempo: dos jóvenes se conocen por Internet, chatean durante largas horas hasta que se torna intolerable la seducción y un buen día deciden encontrarse. Un mundo aparentemente globalizado brinda, entre otras cosas, la falsa ilusión de que no hay fronteras, sobre todo si se trata de escribir la palabra amor sobre un teclado, acaso un rudimentario I love you, cuya inequívoca traducción no siempre es compartida por los hablantes del castellano –el agua corre incansable debajo del puente tendido entre el querer y amar–. Sea como fuere, el muchacho se llama UrsPeter, es suizo, y por lo pronto está encantado de viajar a la Argentina, donde lo espera ella, Selina, la encantadora muchacha de ojos tiernos que raudamente se presenta en el aeropuerto de Ezeiza con su hermana mayor y un cura, sin duda con el firme propósito de materializar aquello que parece tan simple sugerir del otro lado de una pantalla. La sorpresa de UrsPeter cobra dimensiones extraordinarias cuando supone descubrir el motivo que encierran semejantes compañías; pero lo que verdaderamente lo horroriza es otra cosa: Selina no habla inglés. ¿Cómo harán para comunicarse? Este es el punto de partida de Sum Sum, una interesante obra escrita dirigida por Laura Brauer donde por medio de un humor recalcitrante, que va de lo absurdo a lo grotesco, plantea lo que cada idioma encierra como concepción del mundo, su manera de representarlo y conocerlo, las marcas ideológicas que subyacen a modo de discurso dominante en la lengua que configura nuestra cultura. UrsPeter no es otra cosa que la perspectiva europea, una lengua dominante, más de dos mil años de cultura occidental se manifiesta en cada uno de sus gestos y actitudes. Selina representa una mujer en un mundo de hombres hecho para hombres. John Berger diría que los hombres examinan a las mujeres antes de tratarlas. En consecuencia, el aspecto o apariencia que tenga para un hombre puede determinar el modo en que éste la trate. La crítica de Sum Sum por momentos es descarnada: reírse juntos de estos personajes algo esperpénticos no impide comprender que el discurso dominante se manifiesta en el machismo, la xenofobia, la manera en que un mundo signado por lo simbólico encuentra su nuevo Dios representado a través del dinero y, por sobre todas las cosas, las palabras, lo que tiene de poder el lenguaje más allá de su aparente utilidad comunicativa. Escenas que en literatura recuerdan por momentos al gran Gombrowicz se ligan a una concepción del teatro, cuyo exponente más representativo es Bertolt Brecht, una de las marcas más fuertes de este grupo liderado por Laura Brauer. El espectador no pierde nunca la conciencia de que se encuentra en un teatro, el encargado de la escenografía irrumpe luego de cada acto para hacer su trabajo al tiempo que reclama su pago atrasado. Incómoda, inevitablemente surge la magia en Sum Sum a partir de la imposibilidad de identificarse con estos personajes que no pueden dialogar porque ellos mismos están siendo ya hablados por algo que ignoran: la herencia cultural. Divertida, profunda y simple al mismo tiempo, Sum Sum es una apuesta seria por jóvenes actores que conforman el grupo Andarivel Teatro y que en este caso cuenta con el apoyo de la embajada de Suiza y el Instituto Goethe.

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/las12/13-6716-2011-08-26.html

Nota y Video Minuto de Javier Varela para Viendo Teatro


¿Qué puede hacer uno cuando no entiende el idioma del otro?

Mirar su cuerpo y observar sus movimientos sería la respuesta mas acertada, creo yo.

Este es el caso de Urs Peter y Selina. Se conocen de hace tiempo a través de la computadora, y él decide ir a verla luego de un poema y muchas ilusiones. El único detalle es que ella no habla el idioma de él y él no habla el de ella. A partir de su encuentro empezamos a disfrutar de esta fresca propuesta de Laura Brauer y todo su equipo de actores: Una comedia para pasarla bien, y sacar en limpio nuestras diferencias entre seres humanos.

Tierna, dulce y divertida “Sum Sum” lo deja a uno riendo al salir de la sala y pensando en nuestras diferencias como seres humanos. Diferencias que en el “cara a cara”,  son más de forma que de contenido, si al fin y al cabo el amor en su mayor expresión no necesita de palabras.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Critica de Heliana Rofrano para A Sala llena (02-08-11)

La compañía de teatro “Andarivel”, gracias al apoyo de la embajada de Suiza y el Instituto Goethe, nos acerca a la sala de La Tertulia una interesante y tierna obra que habla del amor. Amor en distintos continentes y con diferentes idiomas, costumbres, idiosincrasias, formas de moverse, de vestir, de manifestarse, de comunicarse…
Desde la red, Urs-Peter y Selina se conocen. Suizo él, argentina ella. Tras conmover el corazón de Urs con un poema, el suizo viaja hasta argentina para encontrarse con Selina.
Se suponía que Selina hablaba inglés, pero esto no era así, con lo cual la comunicación entre ellos se dificulta, ocasionando numerosos malentendidos y dificultades para comprenderse, pero no lo suficiente como para evitar que deseen estar juntos y divertirse por un rato.
Se sumarán a la historia la hermana de Selina, que oficiará de traductora, y el cura, quien es convocado para casarlos desde el primer momento en que Urs Peter desciende del avión.
También aparece el amigo de Urs Peter. Un muchacho fortachón, duro en sus modales y con un modo de hablar muy particular que desestima el éxito del encuentro de su amigo pero luego se interesará más en Selina.
La obra muestra muy fielmente muchos de los típicos comportamientos del argentino y del europeo. Quizás bastante irónica y exageradamente, pero desde el humor, creo que aciertan en varias de las características de los personajes tan bien compuestos y llevados a cabo con excelentes actuaciones.
Urs-Peter es desconfiado, estructurado. Cuando va a la playa no se sienta en la arena sino que lleva su banco y su desinfectante, cada vez que algún oportunista le ofrece (y le cobra de más) un servicio, esquiva las miradas y entrega dinero sin oposición…por ejemplo.
En cambio Selina es confiada, inocente, pero no tonta. Realiza cursos de inglés por cassette. Se enamora de éste europeo y sueña con vivir con él en su país,  atenderlo y mimarlo a toda hora. Se entrega y abre su corazón que luego sufre destrozos.
La hermana de Selina es charlatana y aturde. Pretende ayudar a su hermana traduciéndole y dándole instrucciones acerca de cómo conquistar a Urs. Pero ella tampoco tiene demasiado éxito en su vida amorosa.
El sacerdote no emitirá palabra en toda la obra sino que se comunicará desde lo gestual y entablará una extraña relación con la hermana de Selina.
Cada acto se halla separado por la aparición de un personaje que oficia de algo así como utilero o “che pibe”. Acomoda la escenografía de la obra. Éste simpático personaje intenta negociar el pago de su trabajo con alguien que aparece con voz en off y también aparece como el vendedor pesado que siempre intenta hacer caer en la trampa al turista europeo para quedarse con un par de euros de más.
Sus intervenciones, si bien son breves y graciosas, en lo personal me resultaron algo reiterativas y de poco aporte a la obra en sí. No por lo actoral, sino por la temática.
La obra cuenta con un libreto muy interesante, a cargo de la autora suiza Laura de Weck, cautiva la atención del público, y cuenta con grandes actuaciones. Cada personaje está muy bien caracterizado. Los movimientos, las situaciones y las palabras utilizadas son muy típicas del encuentro de dos culturas diferentes. También la resolución de las diferencias idiomáticas es muy atinada.

Entrevista a Laura Brauer y Dani Tazzoli en Red Teatral (28-07-11)

Dos miradas diferentes y una puesta novedosa.

RedTeatral -¿Cómo les llegó la pieza Sum Sum?

(Laura Brauer. Directora) Los últimos años estuve en fluido contacto con el Instituto Goethe de Buenos Aires a partir de las investigaciones acerca de las propuestas de Bertolt Brecht en Berlín y el trabajo teatral allí.

El director a cargo de la parte cultural me recomendó que me ocupase de autores más contemporáneos. A partir de esa sugerencia, escribí a mis colegas y amigos alemanes, pidiendo algún material divertido de sencillo abordaje para mi primera experiencia de dirección. Paradójicamente la recomendación llegó de manos de quien fuera un gran amor mío alemán -dedicado ahora al teatro-. Que él sugiriera este texto, que habla justamente de un (des)encuentro de amor entre dos personajes de continentes distintos ya resultó convocante. El texto me interesó, pero la historia tras el texto me hizo elegirlo.

Y sobre todo me sirvió como excusa para poner en evidencia desde el humor y la caricatura ciertas características de los hombres germanos y las mujeres latinas, que habiendo vivido en Argentina y en Alemania se me volvían deseables de compartir.

Red -¿Tomaron contacto con la autora ya sea durante su recorrida por Europa o en el proceso de armado de la obra?

(Laura Brauer) A partir del deseo de hacer la obra, me contacté con ella, quien se manifestó muy entusiasmada y dispuesta. Al poquísimo tiempo empezaron a darse una serie de coincidencias increíbles y descubrimos que teníamos mucha gente en común. 

Tenemos pensado conocernos personalmente a fin de este año, en mi próximo viaje a Alemania.

Red -¿Cómo fue el trabajo de preparación de los personajes? ¿Qué técnica utilizaron para el abordaje actoral?

(Dani Tazzoli _ Asistente de dirección y Actor) La decisión de Laura Brauer de contar esta historia desde el humor y la caricatura, implicó ésa sintonía para la construcción de los personajes. Desde allí se trabajaron técnicas y ejercicios amplios que motivaron los perfiles y disparadores que sirvieron para entablar los vínculos necesarios que exige el relato. 

La vivencia de Laura en Alemania fue muy importante a la hora de tipificar al europeo, para arribar a una verdad que no caiga en preconceptos quizás equivocados desde estas latitudes. Es de destacar la libertad con la que se abordó el trabajo, desde lo actoral y en mi caso también desde mi doble función en la asistencia.

Fue muy interesante trabajar el diálogo incomprensible para los protagonistas provenientes de culturas y lenguajes distintos, pero utilizando el mismo idioma en la propuesta lúdica. En ese sentido, han sido muy divertidos los ejercicios para llegar a esa incomprensión cuando en realidad los dos actores utilizan el mismo idioma en el diálogo.
El resultado fue la construcción de personajes que logran expresar las contradicciones en el acercamiento con el otro y vínculos conformados desde verdades escénicas en dónde el lenguaje queda en un lugar secundario en relación a las dificultades de encontrarse entre sí. La caricatura potenciaba el suceso teatral y el desafío de construir personajes con grandes imposibilidades de comunicarse con el otro, mas allá del idioma, trazó la estrategia. 

El relato de Sum Sum requería de un gran soporte actoral. Afortunadamente, la profesionalidad en cada ensayo, en cada función y la calidad humana que se logró grupalmente allanó ese camino.

La obra habla de la falta de comunicación de hoy en día y también de los preconceptos arraigados en cada cultura, ¿Eso estaba como base del argumento o decidieron abocarse más a estos temas y darle esa orientación ?
(Laura Brauer) La obra habla sin duda de la incomunicación, y lo hace de un modo muy lúdico, y también por eso de un modo más sencillo. A nosotros nos interesó profundizar el tema, la crítica y su análisis. Quisimos poner en evidencia los clichés con un estilo caricaturizado que permitiese ver con claridad por donde pasa el tema de la incomunicación y cómo excede la falta de un idioma común.

Red -¿Qué proyectos futuros tiene el Grupo "Andarivel Teatro"?

(Dani Tazzoli) A partir del encuentro de actrices y actores convocados por Laura, se logró conformar un grupo teatral que se proyecta más allá de la propuesta de Sum Sum. 
Desde lo artístico y fundamentalmente desde lo humano, nos dimos cuenta que tenemos en común la necesidad de contar historias similares y que nos une una mística que trasciende lo individual. Andarivel Teatro es el encuentro de profesionales del teatro que desde distintas experiencias se propone continuar este recorrido, buscando también el cambio de roles para los próximos proyectos. 

Nos pareció interesante dotarnos de un perfil característico poniendo en escena obras de autores extranjeros contemporáneos no estrenados en nuestro país. Y en este sentido ya está en carpeta una comedia de un joven autor inglés, así como su traducción y puesta en escena para el año próximo. 

GUSTAVO MARTIN SCUDERI

Crítica de Matías Guerrieri para Programa Radial Mundo T (25-07-11)


martes, 12 de julio de 2011

Crítica de Mariángeles Sanz para Luna Teatral (28/06/2011)




Laura De Weck es una joven dramaturga suiza cuya opera prima Gente favorita1, se estrenó en 2007, en el espacio del Theater Basel2. Pertenece a la denominada nueva generación teatral alemana, que trabaja sus textos con una problemática, que uno podría definir en un principio, atravesada por las variables de la globalización, en su idiosincrasia, en su estructura dramática y en el humor que envuelve y desarrollan sus personajes. La comunicación o la falta de la misma, y su sustitución a través de la tecnología, de la virtualidad, producen situaciones y tensiones que dan lugar a un juego de malentendidos que logran la risa del espectador, que seguramente se ve reflejado en alguna de las secuencias que las puestas desarrollan. La temática y su forma de escritura está relacionada con una generación que siente que en sus obras se tocan los temas que los acucian, en una sociedad súper comunicada, el desamparo absoluto, y la contradicción entre la viejas maneras de relacionarse, (la iglesia, la tradición matrimonial, la amistad) y los nuevos preceptos que inauguran otras que todavía no logran su objetivo, no están estabilizadas, ni legalizadas totalmente en el imaginario de todos. Es así, que el personaje, Urs-Peter, que va en busca de un amor, y viaja atravesando el mapa miles de kilómetros para encontrarse con una posibilidad que surge de la pantalla de su computadora, Selina, debe enfrentarse cuando arriba a una secuencia interminable de prejuicios, errores de comprensión, miradas extrañadas, reacciones incompresibles no sólo por la diferencia de idiomas, aunque ambos intenten comunicarse en inglés, sino porque parten de conceptos distintos que no construyen en el espacio “ahora”, un presente en común. La directora de la puesta Laura Brauer, asume un desafío doble con un texto que parte de una idiosincrasia diferente, en la traducción del mismo, de una lengua a otra, y en la traducción que se produce cuando el texto arriba al espacio escénico, y lo hace con talento, y acierto. El texto aborda una situación traumática con mucho humor, a la europea, pero la dirección logra imprimirle con las muy buenas actuaciones, un código reconocible y aceptado por un espectador muy otro, al que consigue hacer reír, y también reflexionar, porque lo visto amerita un pensamiento más allá del buen momento teatral. Nos guste o no estamos inmersos en un universo que comienza a tener reglas propias muchas veces alejadas de nuestra concepción. La paradoja se produce cuando intentamos con materiales diferentes construir una realidad conocida que nos aporte certidumbre y contención. En la puesta, lo escenográfico está distribuido, a través de mínimos elementos, un atril que sirve de apoyo a grandes paneles que imprimen el espacio / temporal de la secuencia, una silla plegable, que marca la diferencia entre la relación de los personajes con la naturaleza, bancos que van distribuyéndose según la funcionalidad de la trama, y permite que las acciones se desarrollen con fluidez, junto con el buen empleo de la luz, que pone en primer plano a los personajes, o los aleja de la mirada del espectador. El personaje que irrumpe como comodín, entre las acciones, y en su diálogo con la voz en off; el mismo que ya aparece en la sala interpelando al público, funciona como un vehículo de la disociación de los personajes, y agrega con su participación algo de la viveza criolla que nos caracteriza. La rigidez en los cuerpos, acentúa la falta de conexión entre ellos, marcada por las diferencias de lenguas; la gestualidad, exasperada en algunos momentos para lograr una reacción imposible en el otro, produce el efecto buscado, dar el tono grotesco de las situaciones, en el límite pero sin llegar al desborde. Todos los elementos apuntan a la crítica de la hipocresía social, del ocultamiento de quienes somos en realidad, de la necesidad de ser queridos, vendiendo una imagen de fantasía en el mundo virtual que produce Internet, sin poder luego en la realidad sostener nuestra propia máscara. Pero también, apunta a una mirada desangelada de las instituciones como la sacralidad de la iglesia, de sus preceptos incorruptibles, y de cómo estos son ignorados para seguir el recorrido de nuestro deseo. Por otra parte, la pregunta que deja abierta es, ¿qué debemos hacer cuando esos preceptos no dan respuestas a nuestra realidad, qué es necesario hacer entonces para no traicionarnos a nosotros mismos? Interrogantes posibles, en una época donde los discursos que construían certezas han perdido su fuerza, y sólo son construcciones vacías de sentido. Sociedad y mandato en dos universos diferentes, contradictorios y emblemáticos de nuestra era; choque de culturas que la tecnología une sin comprender. El viejo dilema de ser y parecer, parece actualizado en un presente donde el miedo a la soledad, la más terrible, aquella que se produce a pesar de estar rodeado de gente, de voces, y cosas, es un hecho habitual. Amar y ser amados es una premisa que Laura De Weck tiene presente en sus textos, en un contexto mundial donde todo se convierte en mercancía, y los valores se pierden en algún link de la computadora. Andarivel Teatro se anima a un texto difícil, pero el resultado es muy prometedor

“ I AM …” - Crítica de Gustavo Martín Scuderi para Red Teatral (11/07/2011)


Sum Sum, la obra de Laura de Weck es una pieza adaptada y traducida por Laura Brauer. Ambas, no sólo comparten el nombre de pila sino también, evidentemente, un lugar en común y el hecho de ser jóvenes diamantes en bruto (lo cual hace que se refleje muy claramente en esta obra) Una se crió  Europa y la segunda hizo su paso por esos lugares demostrando su amplio registro. Y acá la tenemos en su faceta de directora, poniendo en escena un clima moderno en un tema moderno pero con una base argumental tradicional como es el amor o mejor dicho la comunicación entre las personas y porque no… con los animales!

Sum Sum puede representarte varios sentimientos a la vez, por un lado sentimentalismo del más básico, es decir, chico conoce chica como en una película Indie norteamericana, pero lo novedoso que trae es justamente la parte Indie.  La obra es realmente muy fílmica. Y esto no es un punto en contra, al contrario, porque uno imagina mas allá de los pocos elementos que hay como decorado (a mi criterio un punto a favor y uno de los más valorados).
Una puesta en escena minimalista que también demuestra la frialdad de las nuevas comunicaciones vía internautas. Porque, justamente eso es Urs- Peter, un ser rígido lleno de pretextos y prejuicios para poder comunicar lo que siente, que no es justamente el idioma. Vale aclarar que la historia narra el encuentro de dos seres de distanciados países Urs Peter y Selina) que se conocen por Internet y llegan a un encuentro pero...No solamente de ellos dos!

A Urs Peter le cuesta comunicar lo que siente en algo simple como el amor. Por el otro lado está Selina, que sí está sumamente entregada pero… a Peter o simplemente a lograr su sueño idílico?

La obra transita una unidad gracias a un elenco muy bueno y de notable interpretación denotándose  preparación en cada uno de ellos.

El tramo final es light pero justamente ésta es una era de lo light y lo cibernético.

Sum Sum es novedosa, fresca, divertida y muy actual!


GUSTAVO MARTIN SCUDERI